
La vuelta de mis sueños es directamente proporcional al vacío del cajón de mi mesa de luz.
Aparecen todos mis muertos y me avisan que la abuela está con ellos ( es mi miedo a no verla más porque es el ser querido que por edad está más cerca de la parca).
Aunque si me rijo por la experiencia, todos los finados que se me aparecen se fueron al otro mundo siendo mucho más jóvenes que ella.
Son sueños densos, opresivos, con mucha gente que dice cosas que nunca quisiera oír.
Me despierto angustiada y me cuesta volver a la realidad y darme cuenta que la abue está "vivita y coleando".
Tengo que enfrentar a mis muertos.
Tengo que reconciliarme con mi pasado.
Tengo que superar mis temores sin porquerías que me idioticen.
Tengo que abrazar el presente, respirar el aire fresco de la vida, que me caiga la ficha de mis carencias.
Quiero dormir sin soñar, despertarme descansada y sentir las cosquillitas de la felicidad.
Pero sin ayudas mágicas.
Ando en busca de ese camino.
Etiquetas: jaja, Mi hija me dice que soy "descartiana"