
Caí al fondo de los fondos. Despojada de todo...sólo así pude comprender. Dicen que con un milagro sos beata. Mi milagro es haber sobrevivido. Se que nada es igual. Nunca seré santa pero las culpas quedaron allí...en ese lugar frío y oscuro al que nunca más volveré.
Es mi isla. La isla de todos mis paisajes. La que veía cuando salía a la vereda de la casa de mi niñez. La que visité en todos los veranos de mi infancia y adolescencia. Es la isla tras la que se oculta el sol de mi playa. Se llama Gorriti pero este verano la bautizaron Caras. Alguien me contó que se proyecta construir un hotel sobre mi isla boscosa, solitaria, amada. ¿ Será sólo un rumor? ¿ El progreso progresita arruinará una maravilla natural? Hace años escuché una frase que cada tanto vuelve a mi mente: todos tenemos un precio. Qué lástima.