viernes, agosto 29, 2008



Metida en mi castillo de piedra fría y dura

cerré todas las puertas, tapé las aberturas.

Llené mi fortaleza de bronca y de dolores

no atendiendo llamados, no permitiendo amores.

Y pasaba mi tiempo corriendo laberintos

no había día o noche, sólo oscuros recintos.

No lloraba, reía. Gritaba yo mis risas.

Rodaba por el suelo riendo mi desdicha.

Y corría y reía y nunca descansaba

Y no tenía destino mi corrida apurada.

Pero un día o una noche me sentí muy cansada

y en mi oscuro refugio quedé ciega y parada.

A tientas, tropezones, adiviné caminos

llegando hasta la puerta, tocando sus postigos.

Fue difícil abrirla, pesada y tan cerrada

y recuerden amigos, yo estaba muy cansada.

Despacio y con crujidos el portón fue cediendo

y el resplandor del día mis ojos dejó ardiendo.

Y salí al aire fresco respirando la Vida

ahogando en un estanque las penas que tenía.

Por cada pena ahogada emergía una flor

y así yo iba trocando por belleza el dolor.

Sin buscarlo hice algo que no pude por años

lloré muy despacito mis tristezas de antaño.

Afuera, reconozco, aún está nublado

pero si quiero el Sol sólo extiendo mis manos.

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4 Comments:

At 29 de agosto de 2008, 2:37:00 p. m. UYT, Anonymous Anónimo said...

Excelente, es de tu autoría?

 
At 30 de agosto de 2008, 6:22:00 p. m. UYT, Blogger lauruguacha said...

Hola don! la hice yo hace unos años y la de la foto soy yo hace unos cuantos años más! jaja!!!

 
At 31 de agosto de 2008, 9:24:00 p. m. UYT, Blogger Gustavo said...

Ahh, picarona...
¿Qué otras sorpresas tendrá guardadas por ahí? :-)

 
At 9 de setiembre de 2008, 11:15:00 p. m. UYT, Blogger lauruguacha said...

gustavo: Usted ni se imagina!!!!!

 

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